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correr después de una lesion

Cuando empezar a entrenar después de una lesión o enfermedad

Seguro que muchos de vosotros os habéis hecho esta pregunta ¿Cuando empezar a entrenar después de una lesión o enfermedad? Quizás aún sintáis algún dolor o no os encontráis del todo bien y tenéis duda si debéis o no salir a entrenar. Os queremos ayudar a tomar una decisión.

Lo primero que hay que tener en cuenta es que cuando entrenamos estamos estresando al cuerpo. Dicho estrés lo provocamos para crear unas adaptaciones en nuestro organismo para mejorar nuestro rendimiento en el deporte que estamos practicando. Cuando se está enfermo o lesionado sufrimos el estrés de la enfermedad o lesión, con lo que si entrenamos estamos estresando aún más al cuerpo. Esto no quiere decir que no se pueda entrenar en algunos casos, pero hay que tener en cuenta una serie de consideraciones.

La primera regla que siempre se debe cumplir es: nunca entrenar con fiebre. El entrenamiento sólo serviría para empeorar nuestra enfermedad.

Si estamos enfermos, como por ejemplo un resfriado, tenemos que escuchar a nuestro cuerpo. Hay una norma que es bastante efectiva que se basa en donde tenemos los síntomas del resfriado. Si estos son de cuello para arriba (congestión nasal, dolor de garganta, leve dolor de cabeza…) podemos realizar ejercicio siempre acortando la duración e intensidad del ejercicio. Si son de cuello para abajo (malestar general, dolor generalizado, bronquios afectados …) no deberíamos realizar ejercicio.

 

Después de una lesión para saber si podemos volver a entrenar debemos hacernos las siguientes preguntas:

  • ¿Me siento con la energía y fortaleza habitual? Un buen indicador puede ser la frecuencia cardíaca en reposo
  • ¿Puedo mover el área afectada, ya sea músculo, articulación.. , de forma normal?
  • ¿Estoy relativamente exento de dolor?
  • ¿Los patrones normales de movimiento son de al menos un 90% de su rango habitual?

 

Si las respuesta a estas cuatro preguntas son “Sí” entonces podemos volver a entrenar. No obstante hay que modificar la duración e intensidad del entrenamiento para no volver a recaer en la lesión y sobretodo escuchar a nuestro cuerpo. Hay que estar atentos a las señales de dolor que podamos sentir y si se producen abandonar el entrenamiento. Los principios básicos a seguir al reanudar la rutina son:

  • Escucha a tu cuerpo.
  • Realiza un buen calentamiento.
  • Ten paciencia.
  • Sigue el principio de progresión. Incrementa volumen e intensidad poco a poco.
  • Sesiones más cortas.
  • Intensidad baja.
  • Practica otros deportes. Nadar o montar en bicicleta es menos lesivo que la carrera al no existir impacto. Es una buena manera para mejorar nuestra forma física sin incrementar el riesgo de lesión.

 

Si alguna respuesta de alguna de las preguntas es “No” es posible que la herida no haya cicatrizado y por lo tanto existe un alto riesgo de empeorar la lesión si volvemos a entrenar. Una lesión mal curada puede ser un lastre para nuestro rendimiento futuro  e incrementamos el riesgo de recaer en la misma lesión en un futuro. En este caso deberíamos esperar para volver a reanudar la rutina.

Estos son consejos generales y por lo tanto hay que tener en cuenta cada lesión y la gravedad de la misma. Siempre recomendamos visitar y hacer caso a un profesional sanitario, ya sea médico o fisioterapeuta.

Si estás lesionado puedes consultar tu centro más cercano a través del siguiente enlace: http://runningtherapycenter.com/works_categories/clinicas/

Running Therapy Center