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corredor montaña

Salto monopodal, un test específico imprescindible en la carrera a pie

Te has planteado alguna vez que correr es saltar de una pierna a otra. ¿Has probado a saltar sobre una pierna y luego la otra? Verás que no responden de la misma forma, la posibilidad de que una sea más potente o que la recepción sea más estable en una que en la otra es bastante alta.

Por lo tanto la carrera no puede ser simétrica. Si no evaluamos la capacidad de salto monopodal a nuestros pacientes o corredores nos estamos dejando demasiada información para realizar un tratamiento o un programa de entrenamiento.

No es tan sencillo como decir si en esta salta peor, que salte más con esta. No suele funcionar de esta forma, habría que determinar que está produciendo el déficit para elaborar un plan de trabajo y si  que posiblemente al final tengamos que introducir más saltos en el plan de trabajo, pero el hecho de saltar más con los mismos déficits de estabilidad y movilidad pueden presentar un aumento de la tasa de lesión.

La capacidad de salto no debe de ser medida solo por su potencia, en la carrera entran en juego también la capacidad de cargar energía elástica que va a depender de la recepción o aterrizaje y de las estructuras que almacenan esta energía y de su capacidad de almacenamiento a largo plazo, es decir el tiempo de trabajo antes de entrar en fatiga neuromuscular.

Hay que tener claro que correr es una habilidad de salto, es un salto largo hacia adelante en el plano sagital, seguido de una fase de vuelo, y un aterrizaje abrupto en la siguiente extremidad.  Por lo que si no puedes saltar competentemente, estas en riesgo.

El handicap que encontramos en nuestros pacientes es que es una habilidad que sobretodo deberíamos de conseguir de niños, en esa etapa es cuando realmente nuestros tejidos y sistema nervioso tienen la suerte de adaptarse y producir grandes cambios. Cuando nos llegan a la consulta con más de 35 años y les haces saltar a la pata coja sin información ocular ves todo lo que nos hemos limitado y lo limitado que va a estar el tratamiento.

Somos un animal que lleva mucho tiempo moviendose poco y mal.

 

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Mejorar la biomecánica, la vascularización y neuropatía periférica asociada de la extremidad inferior ayuda a tratar la claudicación intermitente (dolor en la pantorrilla al realizar ejercicio tipo correr, caminar que disminuye drásticamente en reposo)

La investigación actual nos demuestra que las ortesis plantares, los zapatos con suela de balancín y el ejercicio específico pueden beneficiar a pacientes con enfermedad arterial periférica y claudicación intermitente.

 

Manejo ortopédico:

Si la ortesis mejora el dolor y aumenta el equilibrio del paciente, ayuda a que este pueda aumetar el ejercicio con lo que puede mejorar la vascularización periférica.

 

“La claudicación afecta a los individuos de forma diferente y puede ir acompañada de diferentes deficiencias biomecánicas”. “El paciente puede presentar hallux rigidus, disfunción del tendón tibial posterior o neuropatía periferica. La claudicación es una comorbilidad, y el diagnóstico no se presta a una presentación específica “.

 

La sintomatología puede presentarse como claudicación intermitente, que se define como “una incomodidad reproducible en un grupo muscular específico que es inducida por el ejercicio y luego se alivia con el reposo”. Aunque los músculos de la pantorrilla se afectan con mayor frecuencia, cualquier grupo de músculos de la pierna, como los del muslo o las nalgas, pueden estar involucrados. Esta afección es causada por la obstrucción arterial proximal al lecho muscular afectado, lo que perjudica el flujo sanguíneo inducido por el ejercicio y conduce a la isquemia muscular transitoria. Esta isquemia puede estar asociada a neuropatía periférica.

 

El diagnóstico de CI implica:

  • Calambres, molestias dolorosas en los músculos de la pantorrilla
  • Inicio reproducible con ejercicio
  • Rápidamente aliviado con descanso
  • Puede tener síntomas de extremidades atípicas en el ejercicio

El tratamiento para la claudicación con frecuencia incluye medicamentos que reducen el dolor al ensanchar las arterias y mejorar el flujo de sangre y oxígeno a las piernas, o medicamentos que disminuyen la viscosidad de la sangre para mejorar el flujo a través de las arterias y aumentar la sangre y el oxígeno en los músculos . La revascularización quirúrgica puede ser necesaria si el paciente no responde a los medicamentos.

 

Rocker suelas:

 

Gran parte de la investigación sobre el uso de dispositivos en esta población de pacientes se ha centrado en el rocker de las suelas. El calzado con suela basculante se asocia a un aumento de la distancia recorrida sin dolor y reducción en la intensidad del dolor en la pantorrilla en comparación con suelas de rocker bajo.

Un estudio realizado recientemente muestra que con un calzado que reduzca los tiempos de contacto y que permita una disminución de la acción de los flexores plantares en la dorsiflexión permite reducir los síntomas a los pacientes con CI.

La reducción de la fase de propulsión también se asocia con una mejora de la sintomatología.

Los programas de ejercicio controlado mejoran los síntomas del dolor por claudicación. 

En la práctica

Primero valorar la biomecánica del paciente para poner en marcha estrategias de mejora biomecánica con el objetivo de reducir los tiempos de contacto, el tiempo de trabajo y de tensión en los músculos implicados.

 

Segundo tratar la posible neuropatia asociada, en este punto nosotros utilizamos un protocolo de neuromodulación asociado a una trabajo combinado con diatermia y ejercicios específicos para mejorar la vascularización de la zona afectada.

Tercero un programa de fuerza y control motor que permita un cambio en el reclutamiento de los grupos musculares.

Cuarto en algunos casos es necesario un trabajo oclusivo y de movilización  para producir cambios a nivel vascular y de excitabilidad neuronal.

 

Quinto en algunos pacientes se asocia a un engrosamiento en la fascia del gemelo interno debido a roturas musculares anteriores en los que es necesario la utilización de técnicas cómo EPTE, ondas de choque y láser de alta pontencia para desfibrosar la zona afectada.

 

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  3. Cunha JP, Shiel WC Jr. Claudication. Medicine.net website. http://www.medicinenet.com/claudication/article.htm. Accessed November 13, 2017.
  4. Piarulli F, Sambataro M, Minicuci N, et al. Mild peripheral neuropathy prevents both leg muscular ischaemia and activation of exercise-induced coagulation in Type 2 diabetic patients with peripheral artery disease. Diabet Med 2007;24(10):1099-1104.
  5. Gardner AW, Poehlman ET. Exercise rehabilitation programs for the treatment of claudication pain: A meta-analysis. JAMA 1995;274(12):975-980.
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Lesiones en la rodilla en corredores

Muchos corredores experimentarán una lesión en la rodilla en algún momento. Aquí hay una introducción a las fuentes más comunes del dolor.

Las lesiones de rodilla en corredores  son bastante habituales y muchos corredores dejan de correr debido a ello. Algunos con la preocupación de que el impacto constante lleve a un reemplazo de rodilla u otros problemas en el futuro.

Pese a ver evidencia suficiente de que una modificación en el volumen de entrenamiento, técnica de carrera y la incorporación de trabajo monopodal de fuerza pueden reducir el volumen de lesiones en la rodilla de corredores aún pocos corredores realizan estos cambios al encontrarse con un dolor en la rodilla.

La probabilidad de que se produzca una lesión por uso excesivo está influenciada por factores externos tales como problemas de entrenamiento y superficie de carrera, así como factores anatómicos internos que son específicos de cada corredor. La investigación sobre los factores de riesgo de lesiones entre los corredores muestra que los corredores más experimentados tienen menos riesgo de desarrollar problemas. ¿Por qué? Porque es más probable que sepan escucharse y tener menos probabilidad de cometer los errores de entrenamiento que contribuyen a muchas lesiones por uso excesivo. Además, estos corredores más experimentados están más adaptados al impacto y al estrés de correr.

La investigación indica otro factor fuertemente asociado con el riesgo de lesión; una historia de lesión previa. Como una lesión previa en la carrera puede conducir a un riesgo continuo de problemas futuros.

Por lo tanto, tomarse el tiempo para rehabilitar completamente de una lesión en la rodilla y evitar los errores de entrenamiento comunes son cruciales para evitar el ciclo repetido de la lesión.

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Factores patomecánicos en la fascitis plantar

Como ya hemos comentado en algunos posts anteriores, la fascitis plantar es una de las patologías más frecuentes entre corredores, con una prevalencia del 10% (Danielle L, Scher MD,  Philip J, Belmont  Jr; 2010), siendo uno de los dolores más limitantes una vez cronificado. leer más

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¿PUEDO CORRER ESTANDO EMBARAZADA?

Cada vez hay más mujeres que salen a correr de forma recreativa, lo que demuestra que un número significativo de mujeres en edad de procrear corren competitivamente, y muchas de ellas desean continuar su entrenamiento durante el embarazo.   leer más

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Periostitis tibial causas y tratamiento

La periostitis tibial es el nombre común que se le da al dolor en la parte delantera y medial de la pierna. Por lo general, los síntomas aparecen en la parte frontal del hueso de la espinilla, pero pueden deberse a varias causas. leer más

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